jueves 21 de mayo de 2009

Cada vez es más facil...

Me asombra y preocupa lo sencillo que se ha convertido, en Argentina, arrastrar de la nariz a la gente desde los medios, para hacerlos creer lo que se quiera, con total prescindencia de su exactitud o aún de que sea verosímil o no. Basta que un diario titule "Prosigue la inacción del Gobierno ante la invasión de vacas voladoras" para que se alcen las indignadas voces de los honestos ciudadanos que ven en peligro su tranquila y honesta existencia a causa de las acrobacias aéreas de estos rumiantes con cuernos.

El más reciente caso se acaba de producir con la decisión de un Tribunal Oral de Mar del Plata, que resolvió declarar nulo un procedimiento de resultas del cual, en un allanamiento nocturno, se detuvo a seis presuntos narcos y se secuestró droga y algunos petates vinculados. La consecuencia de esta nulidad es - obviamente - la liberación de los seis detenidos.
El art. 225 del Código de Procedimiento Penal dispone que los allanamientos deben ser diurnos. Para poder hacerlos de noche, debe existir una autorización fundada del Juez que lo ordena. Y se citan las razones que autorizarán esa excepción. En este caso no hubo tal autorización, y por ende la nulidad del procedimiento es evidente y absoluta.
Infobae, uno de los pasquines vernáculos que lidera el batir de parches con el tema inseguridad y ataque a los jueces "garantistas", titula con una mala leche inverosímil: 


Liberaron a narcos porque el operativo que los detuvo les recordó al "Proceso Militar"

Lo que constituye una falsedad absoluta. Los liberaron porque el allanamiento fue en violación del Código de Procedimientos, más allá de que efectivamente recuerde prácticas nefastas de los años siniestros. Pero a los ultrajados lectores del diario esto poco les importa, y se despachan con pedidos de regreso de Videla, salida de tanques a la calle, cuelan algún comentario antisemita, piden la destitución y encarcelamiento de los Jueces y se indignan de los garantistas que defienden a los narcos y no a las familias como uno, vio? Asimismo se conduelen del terrible dolor que deben haber sentido esos pobres policías que arriesgaron sus vidas en medio de la noche, al ver que tanto esfuerzo es arrastrado al inodoro por una resolución apátrida, atea y casi gay, mire lo que le digo...

Uno, que ha tratado de defender a muerte las tres o cuatro neuronas que no se llevaron el Havana Club y los desengaños amorosos, mira un poquito el panorama y saca algunas conclusiones. Una, que los jueces no tienen otra opción que hacer lo que hicieron. La nulidad es evidente, y si no la declaraban ellos se haría en alguna instancia superior porque la defensa no se iba a tragar semejante sapo del tamaño de un circo. Si la ley no les gusta, muchachos, elijan legisladores que la modifiquen. Pero mientras esté, el trabajo del Juez es hacerla cumplir. O sea que estuvieron perfectos, aunque el resultado sea una cagada.
La otra es... acaso la Policía no sabe que el allanamiento no se puede hacer de noche sin autorización expresa?? Sí, lo sabe perfectamente. Es una cuestión básica y elemental. Es como si hiciera falta aclararles que traten de no matar a nadie innecesariamente. Bien, entonces... existe alguna posibilidad de que ignoren que si lo hacen de noche sin autorización, están sirviéndoles en bandeja a los detenidos el argumento que los dejará libres...?? No, no existe ninguna. El policía que allana de noche sabe con un 100% de certeza que eso que encuentre o secuestre en el allanamiento será liberado y anulado para el futuro y le está garantizando la impunidad al delincuente.
Y la tercera... existen motivos suficientes como para sospechar o imaginar que la Policía Bonaerense deliberadamente haya procedido de ese modo en virtud de una asociación ilícita existente entre sus miembros y el narcotráfico...??? 
Les dejo la respuesta. Eso sí, si la piensan más de seis segundos mi concepto de ustedes va a sufrir una seria desmejora.

Pero esta cuestión excede los límites del cerebro de una inmensa parte del Gran Pueblo Argentino Salud. Resulta mucho más sencillo y atractivo insultar a los jueces que, seguramente con gran bronca por saber que están siendo usados por estos canallas, cumplen con su deber, aplican la ley y liberan a otros seis canallas a los que los primeros les regalaron la llave para salir. Y en cualquier momento nos aportarán sus indignadas perspectivas los máximos referentes del tema, o sea Susana Gimenez, Cacho Castaña y Marcelo Hugo

Qué lástima, no...?? Porque este podría ser un país tan hermoso si lo dejaran un cachito...

viernes 15 de mayo de 2009

El Clon

- Pasen por aquí y siéntense, por favor. Café, algo fresco...?


Se sentaron. Llegar a ese escritorio tenía algo de tarea cumplida. Hacía más de dos años que había empezado a buscar a esta gente, de la que todos sabían algo pero realmente muy, muy pocos podían contactar en realidad. Y ahí estaba al fin, con su abogado al lado, para concretar el delirio que lo asaltó tiempo atrás. El tipo sirvió dos cafés y dos vasitos de agua y se desparramó en su inmenso sillón.

- Bien, mis amigos... vamos a ver si estamos de acuerdo en los detalles generales, y luego en estos terribles libracos tienen el contrato que firmaríamos con cada pequeña cosita ya desarrollada en forma explícita. Básicamente, señor...
- Gutiérrez
- ...básicamente, señor Gutiérrez, usted desea obtener a partir del material genético que nos aporta, un clon de esa persona pero con las especiales características que nuestra empresa le ofrece.
- Exactamente. Vine a ustedes porque en todos los casos en los que consulté, la limitación era que el clon necesariamente iba a ser un bebé recién nacido. Y obviamente eso no me interesa para nada.
- No, por supuesto. Lo diferencial de nuestra propuesta, lo que la hace única, es que nuestro sistema de aceleración del desarrollo le permite acceder al clon exactamente de la edad del donante del ADN. O menor, si así lo desea... lo que no está disponible es de más edad que el original.
- Para nada, la edad exacta del original es justamente lo que quiero. El tema es el tiempo que eso demande... 
- Bien, la cosa es así, sin perjuicio de todo el detalle que está en el contrato. La etapa desde la generación al nacimiento es inalterable, porque el proceso se cumple en forma natural implantando el embrión en un vientre real. Pero una vez nacido, se lo somete a nuestro sistema de desarrollo acelerado y se cumple la relación de 8 a 1. Esto es, en un plazo de un año el clon puede llegar a tener 8, a los 2 tendrá 16 y así. Cuál es la edad del donante?
- 24 años
- Perfecto. Eso quiere decir que entre la firma del contrato, la preparación de todo lo necesario y los trámites de verificación sanitaria, podríamos tener el nacimiento más o menos a un año de este momento, y le estaríamos entregando el clon de 24 años en un plazo de 4 años desde ahora.
- Totalmente de acuerdo. Mi duda es si puedo ir teniendo contacto a medida que se produce el desarrollo.
- No, lamentablemente eso es imposible porque se mantiene al clon en un estado de animación suspendida, en el que además de acelerar el crecimiento físico se va administrando por un proceso paralelo todos los conocimientos y características propias de la edad final. De lo contrario se correría el riesgo de una persona de 24 años que no pudiera hablar, leer o escribir, por caso. Del mismo modo se le implantan nociones respecto de las personas que van a constituir su núcleo luego de producida la entrega.
- Bien, perfecto. El doctor Núñez se va a encargar de ver los detalles del contrato, para eso me ha acompañado... yo por mi lado estoy satisfecho.
- Correcto entonces. Voy haciendo preparar los documentos referidos al pago, y podemos ir pasando al laboratorio a fin de hacer entrega del material genético para verificar su aptitud. ¿Qué es lo que usted nos va a dejar, señor Gutiérrez? ¿Muestra de sangre, tejido celular, uñas, cabello...??
- Tengo un cabello, pero muy largo. Supongo que puede fraccionarse en varias muestras.
- Excelente. Dejemos al dr. Nuñez con la lectura y acompáñeme por aquí, por favor...

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Cuatro años, un mes y tres días después de este diálogo, mientras se afeitaba, Gutiérrez recordaba cada detalle. Por fin esa mañana lo habían llamado para avisarle que a las 13.00 debía pasar a retirar al clon. No podía terminar de creer que por fin se le iba a concretar la fantasía más descabellada, nacida justamente tres años antes de aquella charla.  Aquella morocha sensacional, una de las mujeres más hermosas que vio en su vida y a la que sólo por accidente tuvo que llevar desde el club hasta el Aeroparque cuando el auto de uno de los socios se plantó sin arrancar; le había dejado una impresión imborrable. Y tres días más tarde, cuando descubrió que ella había dejado un pelo enredado en el cabezal del asiento del acompañante, empezó a imaginar esto que hoy se concretaría. Buscó y buscó, sin saber si era real o una leyenda urbana, a esa empresa fantasma de la que se decía que hacía clones respetando la edad del original. Hasta que, años y fortunas más tarde, la encontró. En su momento, para pagar el costo debió vender la casa del San Diego y el Bentley. Pero hoy esos eran sólo recuerdos, y la realidad era que en dos horas le entregarían en propiedad a la mujer más hermosa del mundo, una morocha de 24 años que sólo tendría ojos para él y cuya única misión en el mundo sería hacerlo feliz...

Los veinte minutos que le demandó completar y firmar los formularios de la entrega se le hicieron interminables. Por fin, todo estaba listo. El mismo que le había ofrecido los cafés cuatro años atrás, ahora mucho más pelado, lo llevó hasta la sala para recibirla. Se sentaron frente a una mesita ratona y el tipo le hizo una seña a un ayudante de bata celeste, que cabeceó asintiendo y fue a buscarla.
Gutiérrez intentaba controlar la ansiedad y esbozaba una sonrisa que no hacía más que revelarla. Y cuando advirtió movimiento en la puerta, se paró como un resorte. Abrió los ojos hasta que casi se le salieron. Sintió un frío glaciar subiéndole por la espalda hacia la nuca, y cayó sentado en el sofá, intentando abrir la boca sin conseguirlo.

En la puerta estaba parado el de la bata celeste, y a su lado, con su melena que tantas quejas había generado entre los socios más conservadores, el pibe que acomodaba los autos en el estacionamiento del club.


lunes 11 de mayo de 2009

Lujuria

Por alguna razón, sintió que era el momento justo. Que la hora de hacerlo había llegado.

Se levantó y salió del living. Lentamente abrió la puerta, y allí estaban ellas. Las tres, esperándolo.
Se les acercó saboreando el momento que estaba por venir. Las contempló y las analizó: se parecían. La más grande era levemente más morochita, como si estuviera más quemada. No llegaba a mulata, pero podía aproximarse. Las otras, no. Blanquitas, suaves, con redondeces casi lascivas. Las acarició una a una. La decisión no era simple. Pero se había propuesto firmemente disfrutarlas de a una.
En la tercera sintió una cierta dureza. Las otras dos se habían entregado mansamente a la presión de su mano. Esta fue un poco más rebelde, pero al final cedió. Imaginó que era la que llevaba allí más días. Acaso fuera justo no hacerla esperar más.
La apartó suavemente. Iba a ser la elegida. La llevó con él hacia el fondo.
Con pulso firme, propio del que ha preparado largamente el placer, deslizó sus dedos por el suave contorno. Aún sin mirar, sabía que estaba bordeando la zona crucial. Encontró, tras algunos segundos de deliberada demora, la minúscula separación y presionó suavemente. La resistencia fue casi inexistente, y ella le permitió que su dedo se deslizara en su interior. Con enorme cuidado para evitar el menor daño, él fue moviéndolo hasta que lo introdujo en ella yendo y viniendo. El mayor primero, luego el índice. La suerte ya estaba echada. Notó como toda presión desaparecía, cómo ella se abría gozosa, sin un sonido, como decidida a disfrutar lo que sabía era su destino. 
No debía apurarse ni dejarse estar. El timing debía ser perfecto para que todo resultara según lo planeado. Buscó el frasco que sabía que había dejado allí la noche anterior y metió los dedos. Volvió a ella. Nunca se había acostumbrado a usar aplicadores. Nada igualaba la sensibilidad de la mano para penetrarla en cada rincón y asegurar que la distribución fuera exacta y perfecta. Y, como un plus maravilloso, disfrutó llevarse los dedos a la boca una vez que terminó. Los chupó con un gesto malévolo. Se acercaba el final de la historia largamente planeada.
Sirvió la bebida hasta que la espuma amagó con desbordar. Cada detalle estaba estudiado.
El fuego crepitaba en un costado, la luz de las llamas era la única que iluminaba la escena. Un instante después, su carne la penetró, se acomodó perfectamente en los lugares que sus dedos habían recorrido instantes antes, sintió que los jugos vitales se liberaban y la inundaban... abrió la boca, soltó una exclamación de placer y la mordió. 

Se desplomó en el sillón del living nuevamente. Figacita de manteca con mostaza, lomito y una cerveza. Puso Fútbol de Primera y se sintió feliz. 

sábado 9 de mayo de 2009

Trabajos...??

En la lancha que nos llevaba a la isla en la que íbamos a pasar la mañana y parte de la tarde, había un animador. Un morochito de unos 30 años, simpático, que se dedicaba a organizar el entretenimiento. Cantó, bailó, armó una competencia entre babor y estribor (Piratas del Norte vs. del Sur) y después, ya en la playa, hizo de DJ, dio una clase de Salsa en el agua, jugó al volley y estuvo siempre a mano para cualquier cosa.

Es probable que esté podrido de hacerlo todos los días de su vida, si. Pero, a ver... en un lugar en el que hace siempre entre 25 y 30 grados, lindas playas, lindas minas, gente con buena onda en un 99 por ciento, sin exigencias demasiado estrictas... no parece que, en su caso, el trabajo constituya el castigo bíblico que la tradición judeocristiana marca.
En ese momento, mirándolo hacer pasos de baile mientras le alcanzaba un par de mojitos a dos señoras que lo analizaban con propósitos no santos (plus que seguramente el laburo presenta) se me ocurrió que hay trabajos que no merecerían serlo...
Supe no hace mucho de un chico de 26 años, analista de sistemas, que fue contratado por un hotel de Andorra para hacerles a medida un programa para facturación y otras cuestiones internas. El hotel está en la zona de esquí, por lo que él pidió poder dejar de trabajar a cierta hora para poder practicar su pasión: el snowboard. El programa le llevó un mes y pico, más unos días de prueba y ajuste. Terminado el trabajo, y pagado, le ofrecieron quedarse como instructor de snowboard. Hoy el pibe tiene una cabaña en el hotel, que le paga un sueldo y le da vivienda y comida. Puede dar clases particulares fuera del horario, vive en un lugar asimilable al paraíso, y completa su dieta con dinamarquesas, inglesas, alemanas, suecas... todo bicho que camine. Cuando en las pistas no hay nieve, se toma tres meses de "descanso" para pasear por el mundo y visitar a su familia en Argentina. Un sacrificado de aquellos que viene ahorrando unos 30.000 euros por año. En una escala mucho menor, están los personal trainers o los profesores de tennis, golf o el deporte que se les ocurra.
Hay tipos cuyo laburo es viajar por el mundo para opinar sobre la comida de los mejores restaurantes del planeta o evaluar la calidad del servicio de los mejores hoteles. Y cobran por hacer eso, en lugar de pagar. 
Y ni siquiera: Marley, Goycochea y ahora Ivan de Pineda nos han mostrado que es posible, aún careciendo de todo mérito o atributo, lograr que te paguen por pasear por el mundo visitando los mejores boliches, atracándote a las borrachas más diversas y recorriendo cada una de las atracciones de esos sitios. A lo sumo el sacrificio será comerte unos grillos o tirarte de un puente (cosa que al lado tuyo otra gente PAGA por hacer...).
No me animaría a extender este somero análisis a los actores porno, aunque me siento inclinado a pensar que no es una actividad comparable a la de minero o repositor de supermercado. Sus atractivos debe tener, aún con la rutina...

Yo no me quejo demasiado porque sería injusto. En general me gustó lo que hice, y me tocaron en una enorme mayoría ambientes de laburo más que soportables. Pero cuando pienso en estos tipos, me dan ganas de meditar muy seriamente si debo insistirle a mi hijo en que estudie y se capacite, o regalarle una tabla reluciente y mandarlo a Las Leñas...

miércoles 6 de mayo de 2009

Volveeeeerrrr...

Sin la frente marchita, en este caso. Más bien pelada, porque como corresponde a un macho argentino, nada de bronceador, pantalla solar o esas cosas de manflorón. A puro huevo en pleno Caribe y a bancarse el Sol a pleno...

Contar cómo me fue, es medio redundante. Obviamente, bien... de viaje, de vacaciones y sin problemas, no te puede ir mal salvo cuestiones climáticas o de salud. Por suerte, no jodieron para nada. Así que algunas cositas sueltas que me parece que por ahí vale la pena contar...

  • Yo había estado hace como 30 años en las Bahamas, como experiencia más cercana. Con un mar igual de cristalino, este fue más aburrido. Mi recuerdo de hacer snorkel era ver un fondo de mil colores y una cantidad increíble de fauna marina. Aquí sólo había arena y unos pescaditos entre blancos y transparentes. El mar desde arriba, en cambio, tiene más colores. Desde azules como el Mediterráneo hasta turquesas que parecen fondo de pantalla de Windows...
  • La gente es increíblemente amable. En el hotel se desviven porque estés siempre bien, y no sólo porque sea su trabajo: les importa y se les nota. Siempre de buen humor, siempre de modo agradable. Ejemplo para muchísimos colegas por el mundo. Y en la calle, en los negocios, en los taxis... en todos lados lo mismo. Gente a la que se le nota que están felices de que vayan extranjeros a visitarlos y a dejar sus dólares. Muy bueno...
  • El hotel está perfecto. No hay lujos ni nada que sobre. Pero tampoco falta. En el baño hay toallas, jabón y shampoo. Ni cremas raras, ni acondicionadores ni nada de eso... y está bien. Para eso te llevás lo tuyo. Siempre hay algún lugar donde pedir algo de comer, siempre podés pedir de tomar lo que se te ocurra. Un trago largo y complicado a las 10 en la pileta: te lo preparan sonrientes y felices. Así es como todo el hotel vive en pedo las 24 horas. No sé cómo no se les ahoga más gente en la pileta...
  • Los boludos - un mal universal - no faltan. Pero son importados. Gente que en medio de esa amabilidad y en un clima de alegría, ostenta su cara de culo o se dirige en tono seco a los mozos o ayudantes. Boludos de barbijo tomando sol en la pileta. Viejas que piden que bajen la música, que es una delicia y está en un volumen más que prudente. Tarados que se quejan de que el agua de la pileta está fría, cuando en un clima de 30 grados es justamente eso lo que uno necesita, no zambullirse en sopa. Gansos de cuarta que durante un show en vivo hablan a los gritos por celular o entre ellos. Por suerte las miradas cómplices con la mayoría dejan en claro que todo el mundo los identifica como lo que son...
  • Yo sabía que el hotel tenía show todas las noches. De 22 a 23 junto a la pileta. Y que de 19 a 21 había música en vivo. Lo que me sorprendió fue la calidad. Un par de noches hicieron participar al público, el resto de los días era el ballet del hotel. Excelente, digno de algún escenario menos reducido. De hecho una noche los vi como la atracción principal de un show callejero en la ciudad. Y dentro del ballet... Lina. Madre de Dios, ese sí que es un monumento natural. Una mulata de 1,80 que debía pesar 40 kilos y se mueve como si de ello dependiera el futuro de Colombia. Bellísima, simpatiquísima y razón principal para estar planeando un futuro regreso...

  • Las playas de la zona céntrica son una cosita de nada. La belleza está en las islas. Por menos de 20 dólares, te llevan a una (Barú) que está a una hora y media de barquito, en la que el hotel tiene una playa privada. Ese es casi el paraíso. Chocitas en las que podés pedir comidas típicas, o comida chatarra casera, frutas, un bar al nivel de cualquiera de Buenos Aires y con todo; canoas, snorkel, kayak... todo incluido. Hasta los helados. Una locura. Hasta el viaje es pura joda, entre mojitos, caipirinhas y baile a bordo.

  • Más barato que Buenos Aires. TODO. 
  • Y la ciudad en sí, la parte amurallada... impresionante. Las calles cambian de nombre en cada cuadra, y algunos son hermosos: calle de la amargura, calle de la estrella, calle del estanco de tabaco, calle del tejadillo, de la media luna, de las tortugas, de las maravillas, de la soledad... imaginate vivir en la Calle de la Cochera del Gobernador, por ejemplo.  
Y bueno... se terminó. Ahora, a prolongar un tiempito el recuerdo en las fotos, los videos y las charlas con los amigos... y a planear el próximo raje. Sería hora de no hacerlo solo, ya.