Me asombra y preocupa lo sencillo que se ha convertido, en Argentina, arrastrar de la nariz a la gente desde los medios, para hacerlos creer lo que se quiera, con total prescindencia de su exactitud o aún de que sea verosímil o no. Basta que un diario titule "Prosigue la inacción del Gobierno ante la invasión de vacas voladoras" para que se alcen las indignadas voces de los honestos ciudadanos que ven en peligro su tranquila y honesta existencia a causa de las acrobacias aéreas de estos rumiantes con cuernos.
jueves 21 de mayo de 2009
Cada vez es más facil...
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jueves, mayo 21, 2009
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viernes 15 de mayo de 2009
El Clon
- Pasen por aquí y siéntense, por favor. Café, algo fresco...?
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lunes 11 de mayo de 2009
Lujuria
Por alguna razón, sintió que era el momento justo. Que la hora de hacerlo había llegado.
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sábado 9 de mayo de 2009
Trabajos...??
En la lancha que nos llevaba a la isla en la que íbamos a pasar la mañana y parte de la tarde, había un animador. Un morochito de unos 30 años, simpático, que se dedicaba a organizar el entretenimiento. Cantó, bailó, armó una competencia entre babor y estribor (Piratas del Norte vs. del Sur) y después, ya en la playa, hizo de DJ, dio una clase de Salsa en el agua, jugó al volley y estuvo siempre a mano para cualquier cosa.
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sábado, mayo 09, 2009
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miércoles 6 de mayo de 2009
Volveeeeerrrr...
Sin la frente marchita, en este caso. Más bien pelada, porque como corresponde a un macho argentino, nada de bronceador, pantalla solar o esas cosas de manflorón. A puro huevo en pleno Caribe y a bancarse el Sol a pleno...
- Yo había estado hace como 30 años en las Bahamas, como experiencia más cercana. Con un mar igual de cristalino, este fue más aburrido. Mi recuerdo de hacer snorkel era ver un fondo de mil colores y una cantidad increíble de fauna marina. Aquí sólo había arena y unos pescaditos entre blancos y transparentes. El mar desde arriba, en cambio, tiene más colores. Desde azules como el Mediterráneo hasta turquesas que parecen fondo de pantalla de Windows...
- La gente es increíblemente amable. En el hotel se desviven porque estés siempre bien, y no sólo porque sea su trabajo: les importa y se les nota. Siempre de buen humor, siempre de modo agradable. Ejemplo para muchísimos colegas por el mundo. Y en la calle, en los negocios, en los taxis... en todos lados lo mismo. Gente a la que se le nota que están felices de que vayan extranjeros a visitarlos y a dejar sus dólares. Muy bueno...
- El hotel está perfecto. No hay lujos ni nada que sobre. Pero tampoco falta. En el baño hay toallas, jabón y shampoo. Ni cremas raras, ni acondicionadores ni nada de eso... y está bien. Para eso te llevás lo tuyo. Siempre hay algún lugar donde pedir algo de comer, siempre podés pedir de tomar lo que se te ocurra. Un trago largo y complicado a las 10 en la pileta: te lo preparan sonrientes y felices. Así es como todo el hotel vive en pedo las 24 horas. No sé cómo no se les ahoga más gente en la pileta...
- Los boludos - un mal universal - no faltan. Pero son importados. Gente que en medio de esa amabilidad y en un clima de alegría, ostenta su cara de culo o se dirige en tono seco a los mozos o ayudantes. Boludos de barbijo tomando sol en la pileta. Viejas que piden que bajen la música, que es una delicia y está en un volumen más que prudente. Tarados que se quejan de que el agua de la pileta está fría, cuando en un clima de 30 grados es justamente eso lo que uno necesita, no zambullirse en sopa. Gansos de cuarta que durante un show en vivo hablan a los gritos por celular o entre ellos. Por suerte las miradas cómplices con la mayoría dejan en claro que todo el mundo los identifica como lo que son...
- Yo sabía que el hotel tenía show todas las noches. De 22 a 23 junto a la pileta. Y que de 19 a 21 había música en vivo. Lo que me sorprendió fue la calidad. Un par de noches hicieron participar al público, el resto de los días era el ballet del hotel. Excelente, digno de algún escenario menos reducido. De hecho una noche los vi como la atracción principal de un show callejero en la ciudad. Y dentro del ballet... Lina. Madre de Dios, ese sí que es un monumento natural. Una mulata de 1,80 que debía pesar 40 kilos y se mueve como si de ello dependiera el futuro de Colombia. Bellísima, simpatiquísima y razón principal para estar planeando un futuro regreso...

- Las playas de la zona céntrica son una cosita de nada. La belleza está en las islas. Por menos de 20 dólares, te llevan a una (Barú) que está a una hora y media de barquito, en la que el hotel tiene una playa privada. Ese es casi el paraíso. Chocitas en las que podés pedir comidas típicas, o comida chatarra casera, frutas, un bar al nivel de cualquiera de Buenos Aires y con todo; canoas, snorkel, kayak... todo incluido. Hasta los helados. Una locura. Hasta el viaje es pura joda, entre mojitos, caipirinhas y baile a bordo.
- Más barato que Buenos Aires. TODO.
- Y la ciudad en sí, la parte amurallada... impresionante. Las calles cambian de nombre en cada cuadra, y algunos son hermosos: calle de la amargura, calle de la estrella, calle del estanco de tabaco, calle del tejadillo, de la media luna, de las tortugas, de las maravillas, de la soledad... imaginate vivir en la Calle de la Cochera del Gobernador, por ejemplo.
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miércoles, mayo 06, 2009
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